‘Todos los días estoy muy nervioso’: Jeff Luhnow


Manolo Hernández Douen
 ¿Cómo puedes imaginar que sea el gerente general de un campeón de la Serie Mundial?

Tal vez como un tipo escondido detrás de los números o los contratos de sus peloteros.

Mexicano de cuna, crianza y corazón, Jeff Luhnow sufre y - por supuesto – goza con los sinsabores y el éxito de los actuales campeones reinantes de la pelota. (Foto: cortesía de Houston Astros).

Pero en Jeff Luhnow, presidente y gerente general de los campeones reinantes Astros de Houston, está un hombre que confiesa ser un simple aficionado y que sufre la gota gorda cuando su equipo está en el diamante.

“Todos los días estoy muy nervioso, como un aficionado, eso nunca se quita”, expresó Luhnow en una entrevista elaborada en el medio del calor de la transmisión de un juego entre los Astros y los Atléticos en el Coliseo de Oakland por KIQI010AM.

“Cuando está jugando mi equipo, estoy dando porras para ellos, soportándolos como yo pueda”, prosiguió Luhnow, nacido y criado en México. “Lo de fanático no se quita. Yo lo tenía desde pequeño. Lo tengo hoy y eso siempre va a continuar. El año pasado en la Serie Mundial, me puse muy nervioso, pero todo terminó bien para nosotros.

Duodécimo gerente general en la historia de la franquicia de Houston, a Luhnow le correspondió el honor de ser el arquitecto de la primera corona de la Serie Mundial en la historia de los Astros. En apenas seis temporadas bajo su tutela, la novena texana fue de perder 100 partidos por dos justas beisboleras seguidas a ser los monarcas del Clásico de Octubre en el tope de siete encuentros frente a los Dodgers de Los Ángeles en 2017.

“Era un proceso, cuando llegué a finales del 2011, el equipo había perdido 106 juegos a nivel de Grandes Ligas”, recordó Luhnow, vice presidente de los Cardenales de San Luis por ocho años antes de unirse a Houston. “El sistema de ligas menores era uno de los peores en todo el béisbol. No había muchas esperanzas para ganar en los siguientes 2-3 años.

“Hicimos un plan, ahora tenemos un buen buen equipo y creo que lo podemos sostener para varios años porque tenemos un equipo joven con veteranos que están ayudando por aquí”, enfatizó Luhnow. “Y el sistema de la granja todavía es muy fuerte para nosotros”.

De vuelta al hombre que sigue con pasión a su equipo desde las tribunas, Luhnow rememoró los tiempos de su infancia.

“Mis papás son norteamericanos, pero se mudaron a México en 1965, yo nací en 1966”, detalló Luhnow. “ Mi papá todavía vive en México, mi hermano es periodista en México. Yo voy 2-3 veces por año. Todavía es mi país, es donde yo nací y me crié, pero ya tengo 30 años en los Estados Unidos”.

Luhnow fue aficionado de los Astros por mucho tiempo, pero su amor por la pelota nació como simpatizante de otra novena muy popular en Latinoamérica.

“Le di mucho seguimiento a los Dodgers de Los Ángeles, cuando entonces era el equipo de Steve Garvey, Ron Cey”, destacó el presidente y general de los Astros. “Y claro, cuando llegó el ‘Toro’, Fernando Valenzuela. Y posteriormente Mike Piazza, luego Orel Hershiser, Kirk Gibson. Esos equipos me gustaron mucho.

 “Como Houston está cerca de México, me iba mucho a Texas y di seguimiento a los Astros de Craig Biggio, Nolan Ryan, J.R. Richard, todos esos caballos”, contó Luhnow, como si aquello hubiese ocurrido ayer. “En México pasaban un juego cada semana en la ‘tele’ y vi a los Yankees de Nueva York porque siempre estaban pasando los juegos de los Yankees”.

Obviamente, no es lo mismo ser aficionado que el creador de una gran novena de las Grandes Ligas. Y Luhnow puso el ejemplo de la contratación del cubano Yulieski Gurriel como prueba de lo que hace un gerente general en su afán por mejorar su equipo”.

“La primera vez que lo vi tenia 23 años de edad y estaba jugando con la Selección Nacional de Cuba en Holanda”, rememoró Luhnow. “Le di seguimiento, le preguntó a todos: ¿Cuándo va a salir Gurriel, ¿Cuándo vamos a poder firmarlo?. [Me decían] Probablemente no va a salir porque el papá era pelotero y él se va a quedar. Esperé, esperé, esperé. Finalmente salió, lo vimos en Miami…”.

Un solo palo no hace montaña. Cada contratado, cada reclutado en el Draft, cada firmado, cada Astro tienen su historial muy especial. Contarlas es el deleite de un hombre que le ha dedicado gran parte de su vida a la pelota.

Pero los Astros de 2018 tienen un nuevo reto: aguantar la embestida de los A’s. 

“Estos equipos van a batallar por las semanas finales a ver quién queda como campeón de la División [Oeste de la Liga Americana].

Pase lo que pase, usted puede estar seguro de que en algún lugar de las tribunas, un aficionado convertido en gran ejecutivo se estará comiendo las uñas hasta los codos.

Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza.

Laureano, una promesa desde la propia cuna


Manolo Hernández Douen

Sus propios padres se dieron cuenta desde bien tempranito de su amor por la pelota.

Los Astros de Houston lo conceptuaban como de los grandes prospectos de su organización.


La suma de talento físico con su excelente disposición mental pueden llevar lejos a Ramón Laureano en el apasionante mundo del diamante. (Foto: Kareen Santiago / Acción por Gotas).

Pero pudieran ser los Atléticos de Oakland los que aprovechen mejor el talento del jardinero dominicano Ramón Laureano para el exigente mundo del apasionante mundo del diamante.

El debut de Laureano en la Gran Carpa no pudo ser más sonriente. Dos jugadas brillantes en el prado central y un certero tiro para liquidar a un corredor en la tercera base en encuentro que iba 0-0, precedieron su hit entre los jardines central y derecho para dejar en el terreno a los Tigres de Detroit el 3 de agosto de 2018 en Oakland.

“Para nosotros es un motivo grande, grande de satisfacción ver por primera vez a nuestro hijo en las Grandes Ligas”, comentó emocionado su padre del mismo nombre, en entrevista familiar realizada para el programa Acción Por Gotas a difundirse el 8 de septiembre por KIQI 1010 y su cadena de emisoras. “Esperamos que se mantenga y se pueda establecer. Ha trabajado bien duro. Siempre ha tenido esa ilusión. Desde los ocho años lo hemos estado llevando a las pequeñas ligas. Así ha seguido creciendo y creciendo, gracias a Dios.

“Me lo dijo a mi, ‘Papi, yo quiero ser pelotero’, a esa edad a los ocho años”, prosiguió el señor Laureano. “Le hemos dado nuestro apoyo totalmente. Nuestro único hijo. Es una bendición de Dios. Vino a Estados Unidos a los 15 años, mediante un programa de MLB que hay en República Dominicana, Lo solicitaron a través de un colegio privado en Long Island (Nueva York). De allí fue escalando hasta lograr su beca universitaria en Oklahoma”.

Los Astros lo seleccionaron en la 16ta ronda del sistema de reclutamiento de talento para las Grandes Ligas o Draft y por un tiempo fue conceptuado como un prospecto de dimensiones similares a las de George Springer, quien a la postre fue el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial de 2017.

El bateador derecho de la tierra del merengue era conceptuado como intocable por los Astros, pero los A’s lo adquirieron el 20 de noviembre en 2017 y en su debut con la sucursal AAA de Oakland, los Sounds de Nashville, el dominicano que ahora tiene 23 años de edad bateó para .297, con 14 jonrones y 35 carreras impulsadas en 64 juegos antes de ser llamado por la novena norcaliforniana.

Los Atléticos aún conceptúan a Dustin Fowler como su jardinero central del futuro, pero la combinación de que no estaba jugando mucho en las Grandes Ligas, más el hecho de que en la aurora de agosto se le enfrentarían varios zurdos a Oakland, motivó que aquella gran promesa fuera bajada a la AAA y por ende se le abriera un cupo a Laureano.

“Nos gustó lo que vimos de Ramón en la pretemporada y sabíamos que tarde o temprano lo veríamos por aquí, si era capaz de superar una lesión”, expresó el dirigente de los Atléticos, Bob Melvin. “Atravesaba por un gran momento a la ofensiva en la AAA, cuenta con un brazo poderoso y certero y puede jugar en las tres posiciones de los jardines. Nos emociona poder contar con sus servicios”.

No son muchos los que se quedan definitivamente en las Grandes Ligas luego de comenzar una temporada en las menores, pero Laureano cuenta con el talento físico y la disposición mental para jugar por largo rato en las Mayores, de acuerdo a peloteros que han jugado con él en las menores y el punto vista de los instructores que lo han seguido a través de su historial en dos organizaciones diferentes.

“Trato de hacer un plan y de mantenerme enfocado en ejecutarlo”, analizó Laureano. “Intento seguir con la misma rutina, la misma estrategia en el plato. Trato de que no me de pánico, de tener confianza en mí mismo y en mi talento. Intento tener paciencia, no preocuparme por cosas que estén fuera de mi control”.

En su primera estadía en casa en el Coliseo, Laureano lució muy bien en el jardín central, pero comenta que se siente bien donde lo pongan “porque es lo que he hecho toda mi vida”.

La fanaticada presente en el Coliseo recibió a Laureano como si esa hubiera sido su casa desde hace muchos años. Sólo el tiempo y, por supuesto, las actuaciones del joven quisqueyano, definirán por cuánto tiempo se queda en el Béisbol de Lujo, pero ciertamente las primeras impresiones dejadas en las Grandes Ligas, que fueron muy gratas, se quedarán en el corazón de los aficionados por mucho tiempo.

Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza.