Puk, un impacto fulminante al Béisbol de Lujo


Manolo Hernández Douen

A.J. Puk va a convertirse en uno de los mejores abridores jóvenes de las mayores.

Por lo pronto, pudieran ahora comenzar a respetarlo como un relevista de altos quilates.


A.J. Puk, gran promesa de la lomita que sube con sus electrizantes envíos a las Grandes Ligas. (Foto: Cortesía de Michael Zagaris / Oakland Athletics).

Puk, uno de los mejores prospectos de los Atléticos, subió a Oakland el martes 20 de agosto, para integrar el cuerpo de relevo de Bob Melvin.

Dotado de una fenomenal recta que puede llegar al plato cerca de las 100 millas por hora y una slider que suele disparar a unas 90 millas por hora, Puk le va a brindar un recurso extra al cuerpo de relevo de Oakland para la recta final de una campaña en la que los A’s buscan avanzar a los Play-Offs por segunda temporada consecutiva.

¿Por qué no refuerza de una vez la rotación de los norcalifornianos? Simple. Por que el alto mando de la franquicia desea distribuir de la mejor forma posible los episodios que le quedan en su joven brazo en 2019, a sabiendas de que el 10 de abril de 2018 fue sometido a la Operación Tommy John o reconstructiva de ligamentos en su codo izquierdo.

“Lo hemos preparado para esto”, describió Melvin. “No tendremos miedo en usarlo en una situación apretada. También puede medirse tanto a zurdos como a derechos. Puede lanzar más de un inning, a lo sumo dos, de ser necesario”.

De 24 años de edad e impresionante estatura de seis pies y siete pulgadas (2.01 metros), Puk ha intervenido en apenas 18 juegos – cuatro aperturas – a tres niveles en 2019, con saldo de 4-1 y efectividad de 4.97. Quizás lo más impactante sea que ha ponchado a 38 en apenas 25.1 episodios.

Seleccionado por los Atléticos en 2016 en la primera ronda del Draft de talento amateur – 6to reclutado en total por las organizaciones de las Grandes Ligas -, Puk impresionó tanto al alto mando de Oakland en la primavera de 2018, cuando estuvo en el campamento verde y oro como invitado especial, que hasta se comentaba en medios especializados que podría integrar de una vez la rotación de Melvin.

La operación fue un fuerte golpe para Puk y los Atléticos, pero el nativo de Cedar Rapids, Iowa, se propuso trabajar bien duro para recuperarse. En la primavera de 2019, cuando visitó a Oakland para el tradicional Festival de Aficionados, el zurdo adelantaba que quizás en junio estaría en condiciones de subirse a la lomita para juegos oficiales. Ya para el 11 de ese mes era enviado a la sucursal Clase ‘A’ de la organización, los Ports de Stockton.

“Fue uno de los días más grandiosos de mi vida”, subrayó Puk, al hablar de su primer juego desde la lomita desde su operación.

Por su impresionante estatura, velocidad y hasta por su larga melena, Puk es comparado con el legendario Randy Johnson. Por supuesto, le falta mucho camino por recorrer para llegar al nivel del fabuloso integrante del Salón de la Fama.

Con los Atléticos, Puk puede ser ese zurdo que viniera del bullpen para aportar una entrada a la hora buena o para subirse a la lomita para medirse solamente a un bateador izquierdo de peligro. Quizás hasta pudiera ser un iniciador por una o dos entradas en la aurora de algún encuentro, de ser necesario.

“Con cada paso, como tirar por primera vez la slider, la curva y con cada juego, me he sentido con mayor confianza”, comentó Puk a su llegada a Oakland. “Me fue muy bien en mi rehabilitación. Los Atléticos no me apresuraron para nada”.

Si responde de inmediato a las expectativas, pudiera convertirse al equivalente de Josh Hader en los Cerveceros, un zurdo joven que con su velocidad, efectividad y valentía desde el bullpen condujo a Milwaukee a la Serie de Campeonato de la Liga Nacional en 2018, en apenas su segundo año en las Grandes Ligas.

Con los A’s, será integrante de un cuerpo de relevo en el cual también figuran los zurdos mucho más experimentados Jake Diekman y Ryan Butcher.

Sea como fuera, su ascenso es motivo de alegría para los A’s, en un año que ha sido frustrante para sus promisorios lanzadores jóvenes porque Jharel Cotton permanece en las menores, también recuperándose de una Operación Tommy John y el venezolano nacido en Perú Jesús Luzardo no ha podido canalizar su gran sueño de ser abridor en las Grandes Ligas, debido a percances físicos.

Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza.



Núñez, misión cumplida en nuevos horizontes


Manolo Hernández Douen

Nadie nunca dudó del potencial del venezolano Renato Núñez como jonronero.

Lo que no podía era brillar con su equipo original en la pelota, por falta de cupo.

Renato Núñez, promesa de los A's, convierte sus sueños en realidad con los Orioles. (Foto: Cortesía/Orioles de Baltimore).
Ahora, Núñez, otrora prospecto de altos quilates con los Atléticos de Oakland, le muestra al planeta beisbolero lo que puede hacer si le brindan la oportunidad de jugar a diario.

“Siempre supimos que iba a batear, lo ha hecho a donde quiera que ha jugado”, recordó el dirigente de los Atléticos, Bob Melvin, al hablar del venezolano de 25 años de edad. “Estamos bien contentos por él. Siempre tuvo el talento para lograr lo que hace ahora”.

Bloqueado en Oakland por la proyección que se tenía planeada para Matt Chapman y Matt Olson en la tercera y primera base, respectivamente, Núñez hilvanó una primera mitd de temporada de 2019 meritoria con los Orioles de Baltimore.

En sus primeros 281 turnos de la actual temporada, Núñez sumaba 18 jonrones y 44 carreras impulsadas.

Prueba de la confianza que le tiene el dirigente de los Orioles, Brandon Hyde, es que ha alineado como cuarto bate la mayor parte del tiempo.

“Ha pegado un montón de jonrones”, simplificó Hyde. “Le ha tirado a la bola muy bien. Ha conectado muchos cuadrangulares en casa. Ha pegado hits grandiosos para nosotros.

“Comenzó muy bien y su primera mitad fue sobresaliente desde el punto de vista del poder”, agregó Hyde. “Tuvo una racha difícil durante algunas semanas, pero ha remolcado una tonelada de carreras. Ha sido parte grande de nuestro ataque”.

La carrera de Núñez con los Atléticos, equipo con el cual jugó poco en sus primeras dos pasantías por las Grandes Ligas en 2016 y 2017, llegó a su final cuando no fue protegido en el roster tras los Entrenamientos de Primavera de 2018.

Los Rangers de Texas lo reclamaron en waivers, pero apenas pegó un jonrón en 36 turnos.

Su pase a los Orioles, también a través de waivers o lista de peloteros disponibles, fue un paso clave para el nativo de Valencia. Venezuela. Disparó siete jonrones en 200 turnos en 2018, y en 2019 comenzó a ser realmente el Núñez que los expertos anticipaban que podía llegar a ser.

“Estoy bastante agradecido por la oportunidad que me ha dado el equipo de Baltimore y la estoy tratando de aprovechar al máximo, dando lo mejor de mi”, declaró Núñez.

El sueño de alinear a diario en las Grandes Ligas con los Orioles es exactamente lo que se imaginaba Núñez.

“Ha sido increíble, estar en un estadio de las Grandes Ligas, jugando allí todos los días”, expresó Núñez. “Los aficionados siempre nos apoyan bastante”.

El próximo objetivo de Núñez pudiera ser el titular de una posición a la defensiva.

“Son cosas que serían para el futuro”, dijo Núñez. “Ahora mismo, estoy pendiente de aprovechar cualquier oportunidad que haya, si me ponen en primera, en tercera o como bateador designado. Estoy dispuesto a ir a los jaredines si me quieren poner allí”.

Hyde considera que la mejor posición de Núñez es la primera base y que puede también puede defender la antesala si hace falta, pero que actualmente tiene en Baltimore peloteros que le aventajan defensivamente.

Sea cual fuera su futuro, Núñez siempre le estara agradecido al béisbol invernal venezolano por su avance en el profesionalismo.

“La pelota venezolana, como siempre es muy buena, como todas las ligas de invierno”, analizó Núñez. “Pienso que aprendí mucho de esos peloteros más experimentados que estuvieron allí conmigo. Estoy agradecido por los consejos que me hayan podido dar. Hasta en estos momentos pienso en esos ‘tips’’’.

¿Cuál es el potencial de Núñez como bateador de largo metraje? Así como le va actualmente, pudiera pegar 30 bambinazos y remolcar 80 carreras este mismo año, posiblemente su primero de principio a fin en Grandes Ligas.

En la serie en el Coliseo de Oakland, un parque que es más bien un paraíso para el pitcheo, estuvo a punto de darse el gusto de irse para la calle, pero un kilométrico batazo suyo por todo el jardín central fue capturado en la pared por el dominicano Ramón Laureano.

Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza.



Fiers, un hueso duro de roer cuando es agresor


Manolo Hernández Douen

Si busca la lista de autores de más juegos sin hit encuentra muchos súper famosos.

Varios de esos lanzadores son súper dotados con repertorio de pitcheo fuera de lo común.


Una tremenda fiesta en el Coliseo de Oakland fue el desenlace de la noche mágica de Mike Fiers con el uniforme de Verde y Oro. (Foto: Cortesía de los Athletics).

Al echarle un vistazo a esa lista, recordamos que la historia de la pelota nos ha brindado grandiosos como Nolan Ryan, Sandy Koufax, Bob Feller, Cy Young o más recientemente Roy Halladay, Max Scherzer o Justin Verlander.

¿Qué hace Mike Fiers al lado de esos inmortales?

Un serpentinero que se siente orgulloso de ser durable y confiable para los cuatro equipos de la meca de la pelota a los cuales ha pertenecido, Fiers no cuenta ciertamente con la fama de los arriba nombrados, pero nadie le puede quitar el hecho de que sus dos juegos completos en las Ligas Mayores han sido maravillas sin hits ni carreras.

Con 265 pitcheos entre ambas proezas, la primera con los Astros de Houston en 2015 y la segunda el 7 de mayo de 2019 con los Atléticos de Oakland, Fiers es la prueba viviente de que se puede ser dominante en base a voluntad y agresividad en la lomita, no necesariamente con pitcheos a 97 millas por hora.

“Como lanzador, uno tiene que ser el agresor”, aseguró el abridor de cabecera de los Atléticos. “Eso ha sido enorme a lo largo de toda mi carrera. Cuando no soy agresivo, los tipos que están en el otro lado se pueden dar cuenta y aprovechan ciertos pitcheos míos y las equivocaciones que yo pueda cometer”.

Ciertamente, Fiers no incurrió en muchas equivocaciones aquella noche en el Coliseo, cuando apenas 11,794 espectadores con boleto pagado observaron su segundo juego sin hits ni carreras, esta vez frente a los Rojos de Cincinnati, con faena de 131 pitcheos. Era apenas el octavo no-hitter en la fase de la franquicia en Oakland.

“El ángulo desde el cual él suelta la pelota es bien difícil para los bateadores”, analizó el venezolano Yusmeiro Petit al comentar sobre su compañero de equipo.

A su vez, Petit coqueteó una vez con la inmortalidad el 6 de septiembre de 2013, cuando con el uniforme de los Gigantes de San Francisco se quedó a un strike de tirar un juego perfecto frente a los Diamondbacks de Arizona.

Por supuesto, no siempre se obtiene ese ángulo perfecto de pitcheo. Tal vez por eso, Fiers es un lanzador que apenas frisa los .500 de porcentaje a través de su trayectoria.

“Uno observa cada salida, aprovecha lo bueno, se da cuenta de lo malo y lo toma todo para que sea de utilidad para la venidera apertura”, expresó Fiers.

De 33 años de edad y nativo de Hollywood, Florida, Fiers vino al mundo casi siete meses después de que Petit hiciera lo propio en Maracaibo, al occidente venezolano. De cierto modo, los dos experimentados derechos se parecen bastante: trabajan sacándole provecho a esa teoría de que “más vale maña que fuerza”.

“Soy durable, me siento orgulloso de serlo”, especificó Fiers. “Soy un lanzador del cual se puede depender para ejecutar su apertura cada quinto día. Creo que es la razón por la cual los A’s me adquirieron – el 6 de agosto de 2018 -. Me veo como uno de los principales lanzadores de esta Liga, cuando estoy bien”.

Debutante en las Mayores con los Cerveceros de Milwaukee en 2011 y poseedor de anillo de campeón de la Serie Mundial con los Astros de 2017, Fiers suele pasar por etapas en las cuales es un hueso duro de roer. Por ejemplo, su efectividad desde el 30 de mayo del año hasta fines de la temporada de 2018 fue la tercera mejor de la Liga Americana en ese lapso.

En sus parques locales en la temporada pasada, bien fuera en Detroit u Oakland, tuvo registro de 8-2 y promedio de carreras limpias permitidas de 2.81 en 18 aperturas. Sus equipos tuvieron un impactante registro de 21-9 en sus asignaciones como abridor.

 “He tenido que lidiar con lesiones y he lanzado con ellas, pero tiene que ser una bien significativa para que tengan que sacarme de un turno”, indicó Fiers, que previa a una de sus aperturas de 2018 en el Coliseo tuvo que hacer muchos más ejercicios de preparación que de costumbre para relajarse de molestias en su espalda, pero se recuperó y tiró una perla de juego.

“Como abridor, uno necesita estar listo, no puede simplemente salir a trabajar un inning y luego parar”, dijo Fiers. “Si uno lo hiciera, haría esforzarse demasiado al bullpen”.

Los Atléticos no esperan que Fiers tire un juego sin hits ni carreras cada vez que le toque lanzar, pero si puede ser el abridor que los guió a 8-1 en sus asignaciones en 2018, ciertamente va a ser ese agresor que los ayude a remontar el camino perdido luego de un tímido récord de 17-22 en la primera cuarta parte de la temporada de 2019.

Hasta pronto y por favor, nunca pierdan la esperanza.